3/25/2011

- Mi espejo

Así como la nieve que cae en invierno, se deja ver tu piel; blanca, sólida y tan fresca, que se pliega bajos tus ojos, como cuando la nieve se precipita al suelo.
Tus labios son como el fruto de aquel manzano que enfurecido se manifiesta color rojizo, sobrasaltando tu inmaculada blancura.Y qué decir de tu pelo, es como si bailara vals cuando mis manos lo rozan, es como una suave tela de tercipelo que pierde mis dedos en la sensibilidad de un absorto piélago.
Cuando elevas tus manos para acomodar tus libros en aquella repisa, tus dedos se deslizan sobre ellos como un flemático oleaje, que hipnotiza mi mirar y entonces acorralo cada movimiento que manifiestas procurando no detener aquel encanto.
Tus ojos brillan tanto como el sol de un amanecer, tan llenos de vida que su tamaño y luz natural iluminan hasta la opacidad más mínima de mi ser.
Cuando reflexionas con vista al ventanal, yo te observo desde lejos y veo como te abandonas en aquel vacío exterior...fijas tu vista en lo ausente, pretendiendo hallar una esencia que pueda hurtar tu aliciente, sin embargo, no es más que una idealización en vano. Extrañamente tu mirar se torna agobiado y vuelves la mirada hacia mí...

3/12/2011

- Ensueño

Las montañas se olvidan en las tinieblas.
El nubarrón cubre la claridad de la luna.
Los grillos tararean su coro,
y en medio de la sombría noche se rumorea su eco.
El bochorno ha reposado,
sin embargo la frigidéz se ha rebelado.
Me atravesó el alma
congelando mi jadeo,
que paralizado permanece
tras los pensamientos
que han derramado mi consciencia.
Del sosiego percibo voces
que susurran mis fantasías utópicas
logrando confundir mi razón.
Las horas huyen de mis manos,
intento escabullirme tras ellas,
pero se deslizan entre mis dedos sin yacer.
Ha amanecido y mis ojos descolocados se oponen
a exhibirse ante la luz del día,
y de mis párpados se disfrazan,
hasta la noche siguiente...
Ilusa en mi ensueño
tendida me quedo,
comprendiendo que aquello
es el consuelo para mi alma,
cuando el tedio angustia mi entereza.

3/03/2011

- Mi poesía de amor corporal

Que las caricias rocen el sutil deseo de amarte.
Y por ellas poder dibujarte,
por ellas poder conocerte.
Que mi fragilidad seduzca tu dulzura
acurrucándome en tu pecho,
para que de la oscuridad
sólo brillen nuestras almas.
Que sentir frío sea no soñar contigo,
y nuestro abrigo que soñemos juntos.
Que nuestros besos
sean que nuestros cuerpos lo hagan,
estando así, rozándonos desnudos…
Que mirar el amanecer sea verme en tus ojos,
y que el atardecer sea dormir en ellos.
Que mirar las estrellas
sea besar tus labios,
y que tocar la luna,
seas tú acariciando mi cintura.
Y finalmente,
que mi realidad sea encontrarte,
y que estar contigo no sea un sueño.