2/14/2013

Chica

En la bajeza del pie de un cerro, 

 caen las lágrimas del cielo hasta tus mejillas,

 se posan como mariposas en las flores durante la época de primavera.

 Hay caudales que reposan en tus curvas y decaen en la hermosura de tu blancura.

 Tierno paladar que saborea el dulce manjar de la fruta, 

 jugo que se regocija en los bordes de tus labios grosos. 

 Tibia tela que teje el manto de tu cabello danzante por las corrientes sureñas del viento.

 El sol que encandila tus ojos canela refleja la cálida luz de tu alma,

 Allí reposaría mis tardes, 

 Allí bajo tus pestañas humeantes echando viento sobre mi cara.

Mundos paralelos

Y nuevamente cae el telón sobre mis hombros, con el peso de una montaña y con la intensidad de una tormenta. Así ocurre cuando mi mundo de fantasías se mira frente a frente con la realidad, cuyo mundo tiene por esencia mostrar lo que es y no lo que parece, nada de lo cual coincide ni en lo más mínimo con el colorido mundo en la cabida de mi mente. No sé muy bien si me frustro al momento de pensar que esta vez no será la última, si no será una de las tantos enfrentamientos más aún por suceder. No sé cómo despertar, me pregunto si habrá un botón cuya función sea detener mis idealizaciones e irrumpir el paso a las fantasías que conforman mi idealismo. ¿Cuántas veces aún debo caer?, ¿cuánto peso más aún me queda por cargar?, ¿cuántas piedras obstaculizarán mi paso haciéndome tropezar?, más bien, ¿cuándo podré al fin caminar al mismo ritmo que tú y mirar a un costado sin voltearme y quedarme con la vista perdida atrás?