7/29/2010

- Mi amor abandonó a tu amor


Todo ha sido complicado. Tú lo complicaste lo continúas complicando, pero a mí sólo me complicó en antaño.

Me dices que estás bien, pero puedo ver en tu ojos aquella mirada vacía donde sólo creo ver brillar el dolor y la angustia en la que estás sumergido.Recuerdo que decías lo muy feliz que te sentías en esos días y ahora mira, mira en lo que quedamos.
Yo sigo mirando alfrente, he apartado todo, dejandolo atrás todo lo que un día fue, resumiendolo a solo un periquete de mi vivir. No ha quedado amor, no han quedado alegrías solo migajas de recuerdos a medias que de a poco se los lleva mi olvido. En mi olvido se abrazan aquellas confusas e incompletas vivencias, cuando me dices que seguirás intentando levantarte, pero luego me destrozas dejandote caer delante de mí. Dejandote ver como un pobre débil, cobarde y sin agallas de cumplir lo que prometes, realmente eres hombre?- me pregunté en un instante.
Lamente por ti que las cosas ya no sean tan iguales, hoy ya no lo lamento, hoy siento indiferencia ante todo lo vinculado a ti. Tus huellas de desepcion que has dejado en mi corazón han impedido producir en mí aquel impulso de seguir intentando. Todos aquellos intentos, no resultaron más que ser inútiles. Tanto que prometiste entregarme y luego tu mismo me has dejado sin nada, lo has desaprovechado y lo has tirado a la basura, y resulta que aún te crees capaz de volver a retomarlo. Pero ya no más, no es por un rencor no es por una venganza a que me hayas hecho daño sino porque ya no queda nada, así de simple. Y tienes la cara para cuestionarlo? pues sólo estoy apta para declararte que "el amor crece en el amor, existe en el amor y vive del amor pero cuando no es recíproco, el amor abandona el amor"...

4/29/2010

- una drog-a-dicción


Ese aroma, que me intoxica, de tu seducción. Me eleva tan alto y me deja por unas largas horas atada a tu embrujo. Luego me tomas sin piedad, y me azotas sin pensar en el dolor que me produces cuando tus ojos no se fijan en mí, cuando evitas mirarme. Ahí me golpeas tan bruto, es tan hiriente que mi fustración me ahoga, pues ahí comprendo que no ves en mí, lo que yo veo en ti.
Cómo duele, esto de buscar la luz de tus ojos entre las nubes, que me confunden ocultandome el sol.
Me inyectaste con el veneno, que poco a poco me consume, y el que recorre mis venas clamando tu nombre, es como supieran que de ti viene ese alivio, que me tranquiliza cuando estás cerca. Con el tiempo he notado que lo necesito en todo momento, buscarte es como mi hábito de no hacerlo, sentiría un vacío.
Hace unas noches soñaba, confundida en la llama de tus labios, que de tan ardientes, temo, pero de tan provocadores, me arriesgaría.
Veo tu rostro, y me digo a mí misma...cómo quisiera amanecer con la luz de tu mirar, en mi ventana.
Qué no daría por comer de tu boca, saciar mi hambre cada vez que me alimente de ellos.
Acariciarme con la suavidad tan dócil de tu piel, embriagarme de sensualidad en ti. Tus manos que me encadenen en deleites y no me dejen salir.
Tu voz que sea el sonido del oleaje salvaje y relajante del mar. Huir por tu cuello, recorrerlo una y otra vez, tan constante como el vaivén del reloj.

- Ya ves, mi droga, sos vos.