Tú; la sonrisa de mi alegría.
Tú; la claridad de mi interior.
Tú; mi avecita de primavera que irradias junto al Sol,
me arrolla tu silueta abundante en ternura y me pasmas con tu belleza.
Con tu risita deliciosa, aflora el arcoíris desde tu carita sutil de perfección.
Oye, ojitos verde olivo no me corras la mirada
porque sólo en ella veo la más vivaz hermosura.
Ven, quédate posada como mariposa en esta flor de margarita
que florece para ti desde mi corazón.
Tras las largas jornadas errando en medio del tránsito, acudo al desinteresado juicio del papel, me desnudo ante él y me muestro tal cual soy, así, sin más...
9/19/2010
- Mi retoño en primavera
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

que lindo me gustó bastante aunque creo que pudiste haberte sumergido más con idea de sacar a relucir alguno que otro detalle
ResponderEliminaren fin