Tras las largas jornadas errando en medio del tránsito, acudo al desinteresado juicio del papel, me desnudo ante él y me muestro tal cual soy, así, sin más...
8/16/2012
La pieza faltante del rompecabezas
No entiendo, no encuentro y no veo.
No me explicas, no me muestras ni me dejas ver.
La luna toca tu frente, y tú duermes sin tener sueño, aún queriendo abrir los ojos.
No los abres, te niegas, te resistes, te mientes por miedo, porque no eres tú, porque eres cobarde. Cobarde, cobarde, cobarde, por miedo...
¡Hasta cuándo!, hasta que mueras, hasta que tu miedo muera en ti y tú en el.
Eres como un cuento sin terminar, una hoja a medio crecer, un libro a medio leer, incompleto, carente, faltante, ausente...
Y sufre el cuento, la hoja, el libro, porque tú no estás, porque te niegas a aparecer para completar lo que debes, para ser tú, para ser tu personaje en la novela de tu vida.
Así incompleto, me incompletas...
Yo soy el cuento, la hoja, el libro y más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario