Tras las largas jornadas errando en medio del tránsito, acudo al desinteresado juicio del papel, me desnudo ante él y me muestro tal cual soy, así, sin más...
9/20/2012
Me dejó atrás
La sonrisa del sol de tarde me recobra en la memoria fotográfica de los recuerdos dormidos, la distancia que hay hasta ti, de tus manos a mi cuerpo, de tus ojos a los míos cohibidos.
Sentada estoy guardándote lugar a mi lado, para que bajes desde aquel bus del tiempo y regreses y perdernos en el pulso de los días, del destino, del olvido, pero tomados de la mano.
Ganas hay de regresar, de ajustar y evitar, hiere en lo más profundo al mirar mi reloj que palpita tan rápido como mis latidos cuando recuerdan, y ver a través de mis ojos y alma cómo el tiempo nada más pasa sin piedad de quienes se quedan atrás.
Mi vaso de agua vacío está por la sed de aquel sentir juvenil que despertaba mis poros por las tardes aquellas de verano, mis zapatos ya ni suela lucen por las veces que he intentado correr tras aquellos recuerdos para yacer allí, pero regreso a mi lugar de partida sin éxito, esperanzada de conseguirlo la próxima vez en vano.
Y así es como tristemente el tiempo huye como arena entre mis dedos, y se deshace como la espuma de mis baños con la mirada perdida en aquello que mi alma extraña, que mi corazón busca y mis labios besan desde lejos.
Besos al aire, al recuerdo, desde la distancia que hoy nos separa de aquellos instantes y el tiempo que los arrebató.
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