Me gustas porque no tiemblas cuando hace frío, sino cuando yo me acerco…
Elevas tus manos hacia tu pelo, entrecierras tus ojos y mojas tus labios...
escondes tu voz, sin embargo, me hablas… Me hablas con tu respirar en mi oído, con tu roce en mi hombro y con tu cabeza junto a la mía. Nuestros silencios lo dicen todo, y la vez no dicen nada… nuestras miradas lo dicen todo, y a la vez lo esconden todo… Así es como en nuestros cuerpos se pinta una sola alma, se pinta solo un ser.
Tras las largas jornadas errando en medio del tránsito, acudo al desinteresado juicio del papel, me desnudo ante él y me muestro tal cual soy, así, sin más...
12/02/2011
Un brote
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario