Tus pies necios no descansan de caminar sobre mis pasos.
Tus brazos no se rehúsan en desear abrazarme.
Tu regazo pide auxilio de mi cercanía.
Tus labios todavía tartamudean poesías para mí.
Tus manos aún inquietas por las mías.
Tus suspiros que son conquistados por mí.
Tu espalda que siente frío de mi pecho.
Tus oídos que reclaman mis susurros.
Tu hambre exige el sabor de mis labios.
Tus ojos sangran por no hallarse con los míos.
Tus dedos reprenden el abandono de mi piel.
Tu cuello entumecido por la ausencia de mis besos.
Tu pelo triste de mis masajes.
Tu piel hosca por el olvido de mis caricias.
Tu llanto inmutable que pronuncia mi nombre.
Tu mirada que desata nuestros recuerdos.
Tu nariz que aún se tienta con mi perfume.
... déjame dejarte ir... Adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario