La tristeza más dulce de tus ojos, es lo que ya no ves en los míos.
Es lo que olvidan mis caricias, antes de posarse en tus mejillas.
El sueño desesperado que añoras, cuando no persigo tu aroma.
Tal vez, el frío que entumece mi piel y me aparta de ti.
Buscas el abrigo que ha huido de ti, porque lo he dejado ir.
Y el sonido que se cansa en tus labios, y desaparece en mi olvido.
Es porque mi alma, ya no tiene hambre de ti…
No hay comentarios:
Publicar un comentario